Problemas de desarrollo, mal desempeño, falta de comunicación y amenazas de cancelación fueron la tormenta perfecta para un juego desastroso. Y a pesar de que Microsoft estaba enterado de que Redfall sería un desastre decidió dar luz verde a su lanzamiento. Donde finalmente Phil Spencer terminó admitiendo su fracaso
Definitivamente este no ha sido el año para la generación actual, con cada lanzamiento de un nuevo videojuego triple A, viene un nuevo desastre. En apenas este primer trimestre hemos tenido verdaderas decepciones y fracasos como Forspoken, The Last Of Us, Star Wars Jedi Survivor y ahora Redfall donde hasta parece que las compañías compiten por cual tiene el peor lanzamiento del año.
Redfall es un caso muy particular ya que desde aquel momento que se anunció que se lanzaría solamente a 30fps todos sospechamos que esto era una señal clara de un pésimo lanzamiento.
Y es que los 30fps son el menor problema de Redfall, los enemigos tienen una pésima inteligencia artificial, las físicas son muy anticuadas y da la sensación de que todavía le faltaba aún trabajo de desarrollo.
Esta falta de trabajo de desarrollo es más notoria en las consolas Xbox Series S donde los usuarios de estas consolas manifestaron sus molestias calificando la versión como un insulto para los jugadores. Esto es más notorio el gran descuido de trabajo en texturas y gráficos en general; esto sin mencionar que el juego corre a 1080p y 30fps
Y lo más sorprendente es que parece ser que Microsoft estaba enterado de lo mal que iba el juego que aún así decidió darle luz verde al proyecto.
Ahora han salido a la luz nuevas revelaciones sobre el desarrollo de Redfall y parece que Microsoft estaba enterado que el videojuego no tenía mucho futuro y que incluso Arkane ya había planeado cancelarlo.
Fuentes cercanas de la división de videojuegos de Microsoft notaron que Redfall se encaminaba hacia el desastre, pero aún así dieron luz verde para continuar con el proyecto.
«Diré que hace aproximadamente un mes estaba hablando con alguien y me mencionó que Redfall sería un desastre. Pensé que lo mejor era esperar y ver pero ahora me doy cuenta que debí confiar en esa fuente. Sabía de lo que estaba hablando pues venía del lado de Microsoft, así que pensé que eran conscientes, aparentemente, y estaban al tanto del estado tan malo del juego».
Ante esto, Jeff Grubb, importante periodista e insider, señaló que esta decisión de darle independencia al estudio fue para respetar el acuerdo de adquisición, el cual señala que solo administran los estudios y editores que compran, pero no interfieren en los procesos de desarrollo; así que prácticamente dejaron que Arkane se estrellara sólo con su proyecto.
«la forma entendida en que funciona en Microsoft es que no cambian nada, dejan que los estudios sigan haciendo lo que están haciendo y apenas interfieren. Les gusta administrarlos, pero respetan a los gerentes y directores que estaban ahí antes de comprarlos».
Por otra parte, el periodista de Windows Central, Jez Corden mencionó que Microsoft y Xbox no estuvieron relacionados con Redfall de forma directa y confirmó la independencia y libertad creativa de Bethesda y Arkane señalando que no se les considera propiamente como miembros de Xbox Game Studios. Deslindandose la responsabilidad del desastroso lanzamiento que fue Redfall.
Y en este caso, el problema principal podría ser la falta de comunicación y deficiencias en la supervisión entre divisiones. No cabe duda que Xbox necesita ser más incluyente con todos los estudios que ha adquirido y no dejarlos solos trabajando en algo de lo que la división de Xbox parece ni siquiera importarle
Por su parte, Phil Spencer ya ha expresado su sentir respecto al fallido lanzamiento de Redfall. En el podcast “Kinda Funn Xcast” dijo haberse sentido molesto consigo mismo y reconoció que haber retrasado el juego no hubiese corregido el problema.
“No hay nada más difícil para mí que decepcionar a la comunidad de Xbox. Estoy molesto conmigo mismo. Revisaremos nuestro proceso. La respuesta crítica no fue la que queríamos. Arkane es genial pero el equipo no logró sus propios objetivos internos cuando se lanzó.
Y después de haber reconocido que Redfall quedó muy por debajo de nuestras expectativas, prometió que no lo abandonarán y trabajarán en ajustes para mejorar el estado del juego.
Vamos a seguir trabajando en el juego. Hemos demostrado un compromiso con juegos como Sea of Thieves y Grounded, para seguir construyendo juegos. Pero también sé que estos juegos cuestan $70 dólares, y voy a asumir toda la responsabilidad de lanzar un juego que tiene que ser genial»
De igual forma, habló del estado actual de Xbox, y es que tras el grave error que fue perder la generación pasada: Xbox One, la competencia dio pasos importantes para reforzar su posición en el mercado y reconoció que hacer grandes juegos no necesariamente mejorarán el panorama de Xbox en cuanto a venta de consolas y que seguirán enfocados en los servicios en la nube como Xcloud y Gamepass
