Los juegos Indie nunca dejan de sorprendernos. En esta semana tuvimos la oportunidad de probar Mouse P.I For Hire, desarrollado por Fumi Games nos presenta un concepto de Shooter en primera persona con animaciones 2D de los años 30s . Si tuviera que definirlo de una sola manera, pareciera ser una especie de Cuphead con jugabilidad de Doom clásico –donde incluso lo referencia-, con una historia de tono satírico, y lleno de momentos referenciales al cine de la época. Y más allá de su atractiva apariencia de animación aquí te vengo a contar por qué considero que se convertirá en uno de esos juegos indie más emblemáticos de los últimos años.
Tabla de contenidos
Una historia Noir con humor, crimen y corrupción

Lo primero que llama la atención es ese estilo Cartoon de los años 30 que nos recuerda mucho a Cuphead, sólo que esta vez en Mouse P.I For Hire tenemos un filtro en blanco y negro y una narrativa con un tono más adulto. El jugador tomará el control del detective privado Jack Pepper que involucrado en una ciudad llena, de caos, crimen y corrupción acepta un caso más de desaparición que desemboca en distintos asuntos relacionados con distintos conflictos y traiciones de bandas criminales, corrupción dentro de la política y situaciones dignas de una novela negra o Cine Noir.
Todo esto con toques de humor y sarcasmo, así como momentos referenciales a películas y también encontré referencias caricaturas de la época. Pude identificar inspiración de películas como El Halcón Maltés, particularmente en la forma en que se aborda la historia y cómo se va contando, además de referencias de caricaturas como Popeye.
La narrativa siempre estará conducida por el protagonista, en primera persona, como suele ser en este tipo de novelas y películas Noir. El guión, los diálogos y personajes son carismáticos y siempre nos mantendrán atentos y motivados a prestar atención a cada una de sus líneas. Sentí que en general no hay momentos aburridos, porque todos los casos que vamos conociendo ayudan a esclarecer toda una red de caos y corrupción en la ciudad y de este modo vamos entendiendo quién es quién.
Jugabilidad clásica con esencia de los viejos shooters

En cuanto a la jugabilidad, aunque en un principio parezca sencilla, tiene mucha esencia que nos remonta a los viejos shooters donde solo había una línea de apuntado y distintas armas para crear caos y destrucción.
Podemos empezar abriéndonos paso a golpes, para después equiparnos con una simple pistola, hasta que conforme vayamos avanzando se irán desbloqueando rifles, escopetas, dinamita y hasta lanza cohetes. A esto se le añade la posibilidad de mejorar las armas si conseguimos los planos que están repartidos en cada uno de los niveles. Las mejoras otorgan nuevas funciones o un mayor daño.
Investigación, puzles y trabajo de detective

Pero también habrá momentos en que se debe hacer verdadero trabajo de detective. En cada nivel se deberán encontrar pistas y evidencias del caso que se investiga. También debemos interrogar a algunos testigos o rescatar rehenes que soltarán información valiosa.
Todo esto para, una vez terminado el nivel, regresar a la oficina, recabar las pistas y deducir el caso. En muchas ocasiones, por no decir que cada episodio culmina con el Detective Jack descubriendo que todos los casos están conectados entre sí.
El juego compensa muy bien el ritmo de acción. Los desarrolladores supieron en qué momento se debe tomar un descanso para recuperar salud y reunir munición. Y no es con simples salas de guardado, sino con momentos de resolución de puzles bastante ingeniosos; como forzar cerraduras donde en vez de usar ganzúa, el detective hará uso de su cola.
Sin mencionar que dentro de la ciudad en la que está su oficina hay espacios para minijuegos que otorgan recompensas.
Jefes emblemáticos pero con dificultad inconsistente

Volviendo a la acción, algunos niveles culminan en combate contra jefes. Cada uno suele tener distintas mecánicas para vencer, pero aquí lo importante no es la forma sino su dificultad, y debo decir que en este juego no se supo manejar bien ese aspecto.
Algunos representan un reto importante, mientras que otros se resuelven demasiado fácil. Creo que esto tiene mucho que ver con la dinámica del combate; en Mouse P.I For Hire los jefes no tienen fases, por lo que su patrón de ataque se vuelve muy predecible, aunque en otros casos sí se vuelven más agresivos conforme disminuye su barra de vida.
Siento que en algunas ocasiones los desarrolladores priorizaron más el dramatismo y la grandilocuencia del combate que la construcción de un verdadero desafío. Poniéndolo en la balanza, debo decir que fueron pocos los jefes que realmente me mandaron a Game Over.
En general, Mouse P.I For Hire es un excelente juego. Lo pondría entre los mejores Indies que han salido este mes y probablemente será uno de los mejores que he probado este año.
El juego se puede completar en unas 12 horas, pero deja espacio para la rejugabilidad revisitando niveles para encontrar planos, coleccionables, rutas secretas y reunir todas las recompensas del minijuego. En modo completista esto puede extenderse hasta las 20 horas, una muy buena duración para ser un juego indie.
Sin embargo, considero que sus principales puntos negativos son la escasa variedad de enemigos, ya que incluso en niveles avanzados seguimos enfrentando prácticamente los mismos tipos. Si no fuera por los jefes, la buena narrativa y los buenos momentos que ofrece cada nivel, el juego sería mucho más plano en su gameplay.
Tampoco ayuda que su dificultad sea irregular. Algunos jefes se sienten demasiado fáciles, mientras que otros niveles son muy pasilleros o simplemente se basan en superar oleadas de enemigos. Esto no solo le resta interés al gameplay, también provoca que no siempre sepamos qué esperar de cada zona.
Aunque sé que no era necesario, se hubiera agradecido que al finalizar el juego se desbloqueara como recompensa un modo a color. Así como Cuphead ofrece el modo blanco y negro cumpliendo ciertos requisitos, aquí había una gran oportunidad para hacer lo contrario.
En el menú de configuración podemos ajustar algunos filtros, pero estos son muy parecidos entre sí y todos están inspirados en el cine de la época.
Por lo demás, queda a percepción de cada jugador decidir si le da más valor a una propuesta artística con identidad propia o a la espectacularidad grandilocuente de un Triple A de alto presupuesto. Pero si algo tengo claro, es que Mouse P.I For Hire no solo es un gran indie: es uno de esos juegos que con el tiempo terminarán convirtiéndose en una pequeña obra de culto.
