Subscribete a nuestro canal de YouTube
Subscribete a nuestro canal de YouTube
Image default
Noticias

Subnautica 2 parece retrasar su lanzamiento para evadir pagos a trabajadores

Lo que parecía una decisión normal por parte de Krafton —retrasar Subnautica 2 hasta 2026— resultó ser una bomba que expone problemas internos graves, luchas de poder y un bono de 250 millones de dólares que la empresa ahora podría evitar pagar. No es solo un cambio de calendario. Es una guerra de intereses donde los desarrolladores, los jugadores y la credibilidad de la industria están en juego.

Un retraso que no cuadra: de “listo para early access” a cancelado por calidad

Subnautica 2 era uno de los juegos más esperados de Steam, y estaba planeado para llegar en acceso anticipado a finales de 2025. El desarrollo avanzaba con fuerza y, según declaraciones de Charlie Cleveland, uno de los fundadores de Unknown Worlds, el juego ya estaba listo para su lanzamiento anticipado.

Sin embargo, la narrativa oficial de Krafton contradice ese panorama. La empresa afirmó que el retraso se debe a “retroalimentación de pruebas tempranas” y que la decisión fue tomada exclusivamente para “mejorar la calidad del producto final”. ¿Suena razonable? En otro contexto, tal vez. Pero lo que rodea este caso apunta a una motivación mucho más turbia.

El bono de $250 millones y un calendario que no convenía

En 2021, Krafton adquirió Unknown Worlds, estudio creador del primer Subnautica, por un valor de $500 millones. En ese acuerdo se estipulaba que si el estudio alcanzaba ciertos objetivos de ingresos antes de que terminara 2025, se liberaría un bono de 250 millones de dólares, el cual sería compartido entre los fundadores y el resto del equipo, alrededor de 100 empleados.

El retraso de Subnautica 2 hasta 2026 hace prácticamente imposible alcanzar esas metas, lo que deja a todo el equipo sin ese bono millonario. Según fuentes cercanas al estudio, el liderazgo de Unknown Worlds no estaba de acuerdo con el retraso, y fue precisamente eso lo que desencadenó su despido.

Despidos, acusaciones y una narrativa contradictoria

Krafton despidió la semana pasada a los fundadores Charlie Cleveland, Max McGuire, y al CEO Ted Gill. En su lugar, colocaron a Steve Papoutsis, exdirector de Striking Distance Studios (responsable de The Callisto Protocol), quien ahora asume el mando total del estudio.

La empresa no dio razones claras para los despidos en su primer comunicado. Sin embargo, días después publicó una carta abierta a los fans donde lanzó acusaciones directas contra los exlíderes, afirmando que:

  • El 90% del bono de 250 millones estaba destinado a ellos.
  • Abandonaron sus responsabilidades para enfocarse en “otros proyectos”, incluyendo una película.
  • Su conducta provocó el retraso del juego.
  • “Traicionaron la confianza” de los jugadores.

Por su parte, Cleveland respondió en redes diciendo que lo ocurrido fue un shock total y reafirmando que Subnautica 2 estaba completamente listo para early access.

Posible estrategia corporativa para evitar pagar?

Durante un townhall interno, Papoutsis fue cuestionado directamente sobre si el retraso buscaba evadir el pago del bono. Su respuesta fue ambigua: dijo que no conocía los detalles del contrato, que era una “buena pregunta” y pidió paciencia. Afirmó que el juego estaba en buen estado, pero que “las dos partes no estaban alineadas” sobre el momento de lanzarlo.

El problema es que todo apunta a que esa “falta de alineación” no era sobre calidad, sino sobre dinero.

El primer Subnautica fue un fenómeno indie: más de 6 millones de copias vendidas y una comunidad apasionada. Su secuela, Below Zero, aunque más pequeña, mantuvo el interés vivo. Subnautica 2 iba a ser el regreso triunfal, con ambiciones multijugador y expansión en todos los sentidos.

Ahora, con el estudio descabezado, un retraso que huele a sabotaje financiero y acusaciones cruzadas, el proyecto entra en terreno pantanoso. El nuevo liderazgo afirma que quiere entregar “la mejor versión posible” del juego, pero es difícil creerlo cuando todo el contexto grita que lo que buscan es evitar una obligación contractual masiva.

La comunidad no es tonta, y Krafton está jugando con fuego

Este escándalo pone en evidencia algo que ya se ha dicho muchas veces pero que pocas empresas quieren escuchar: los jugadores no son idiotas. Retrasar un juego puede ser positivo, siempre y cuando la decisión se tome con transparencia y por motivos creativos. Pero cuando lo que se intuye es una maniobra corporativa para ahorrarse millones y deshacerse de quienes construyeron la franquicia desde cero, la confianza se rompe.

El daño a la imagen de Krafton es severo, y Subnautica 2, por más bueno que sea, ahora carga con una historia de traición detrás. Una historia que los jugadores no van a olvidar cuando llegue ese supuesto “mejor momento” en 2026.

Related posts

Reseña – The King of Fighters XV – Manteniendo lo bueno de KOF

Gabriel Broca

Fortnite: Ubicación de las Monedas XP Semana 6 Temporada 4

Gabriel Broca

Goku niño viene para Dragon Ball FighterZ

Emilio Ruiz

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.