Después de varios años en los que Call of Duty ha experimentado constantemente con su fórmula, la beta de Modern Warfare 4 deja una impresión bastante clara: Activision parece haber decidido volver a una línea más tradicional. La franquicia lleva años intentando reinventar su multijugador. Nuevos sistemas de movimiento, mapas cada vez más frenéticos, operadores, mecánicas adicionales y diferentes intentos por mantener fresca una fórmula que, inevitablemente, ha tenido que enfrentarse al desgaste de las entregas anuales.
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La campaña no sorprende, pero tampoco pretende reinventar Call of Duty
Las primeras impresiones de su modo historia no son precisamente sorprendentes.La misión disponible durante este periodo se siente completamente dentro de la línea habitual de Call of Duty. Hay acción, explosiones y momentos cinematográficos, pero después de tantos años resulta difícil encontrar algo que realmente consiga sorprender.La misión no es mala. Simplemente resulta familiar. Demasiado familiar.
Call of Duty lleva tanto tiempo utilizando una estructura similar para sus campañas que resulta complicado evitar la sensación de haber visto muchas de estas situaciones anteriormente. La franquicia sigue siendo capaz de ofrecer producciones espectaculares, pero el espectáculo por sí solo ya no tiene el mismo impacto.
En esta ocasión, al menos durante lo que hemos podido probar en la beta, no parece haber nada que permita pensar que Modern Warfare 4 vaya a romper completamente con esa fórmula.
Un multijugador pensado para los fans de Modern Warfare

Donde realmente se encuentra el corazón de la experiencia es en el multijugador.
Y aquí hay una diferencia importante respecto a las entregas de Black Ops. Personalmente, siempre he encontrado que los multijugadores de Modern Warfare son más entretenidos y, sobre todo, más equilibrados. El ritmo es diferente. La experiencia se siente más aterrizada y menos frenética.
El juego mantiene prácticamente todos los elementos fundamentales que esperamos de un multijugador de la saga. Las rachas, las clases, la armería y las diferentes opciones de personalización continúan presentes, permitiendo construir el equipamiento alrededor del estilo de juego de cada jugador.
El regreso a una jugabilidad más tradicional

Uno de los cambios que más llama la atención es la dirección que parece haber tomado el sistema de movimiento.
En comparación con Black Ops, algunas de las novedades relacionadas con la movilidad no están presentes. Son mecánicas que, personalmente, considero que podrían haber funcionado perfectamente dentro de Modern Warfare 4. Su ausencia ya ha provocado algunas quejas entre los jugadores.
Sin embargo, también existe otra manera de verlo. Call of Duty lleva años experimentando prácticamente con todo lo imaginable dentro de su multijugador. La franquicia ha añadido nuevas formas de movimiento, ha acelerado el ritmo de las partidas y ha intentado reinventarse constantemente.
Quizás regresar a una fórmula más tradicional tampoco sea una mala decisión. Modern Warfare 4 parece apostar por una experiencia más realista y pausada. No abandona por completo el ritmo característico de Call of Duty, pero sí se aleja de esa sensación de frenetismo constante que caracteriza a otras entregas.
Y aquí es donde me siento más cómodo. Nunca terminé de acostumbrarme completamente al ritmo de los Black Ops. Su velocidad y su constante énfasis en la movilidad hacen que cada partida se convierta en una experiencia mucho más caótica.
Modern Warfare, en cambio, se siente más aterrizado.El problema es que una jugabilidad más pausada también tiene consecuencias.
Una experiencia más estratégica, pero con muchos camperos

El ritmo más lento de Modern Warfare 4 permite que las partidas tengan un desarrollo diferente. En teoría, una jugabilidad más pausada debería permitir una mayor planificación. Los jugadores tendrían más oportunidades para controlar determinadas zonas del mapa, organizar posiciones y plantear estrategias dependiendo del modo de juego.
Sin embargo, existe una línea muy delgada entre una experiencia estratégica y una donde simplemente nadie quiere moverse. Y ahí aparece uno de los problemas más evidentes de este estilo de juego: los camperos. Al tener un ritmo de desarrollo más pausado, es inevitable encontrarse con jugadores que prefieren permanecer constantemente en una posición esperando a que alguien aparezca en su campo de visión.
Es algo que siempre ha formado parte de Call of Duty, pero en un Modern Warfare más tradicional esta clase de comportamiento resulta todavía más evidente. La jugabilidad puede sentirse más táctica, sí, pero también tendrás que aprender a convivir con jugadores que prácticamente han decidido convertir una habitación del mapa en su residencia permanente.
Los mapas necesitan algo más de ambición

Los mapas disponibles durante la beta me han dejado sentimientos encontrados. No son necesariamente malos, pero sí me parecen modestos. Personalmente, me hubiera gustado encontrar escenarios un poco más amplios y, sobre todo, mejor diseñados para permitir que algunos modos de juego pudieran desarrollarse de una manera más estratégica.La escala de los mapas limita en cierta manera las posibilidades de las partidas. Un diseño más amplio podría haber permitido diferentes rutas, posiciones y alternativas para enfrentarse al enemigo.
En lugar de eso, algunos enfrentamientos terminan concentrándose demasiado rápido en determinados puntos.Y esto vuelve a chocar con la dirección más pausada que parece buscar el juego.Si Modern Warfare 4 quiere apostar por una experiencia más tradicional y estratégica, unos mapas ligeramente más amplios y mejor estructurados podrían haber ayudado enormemente a reforzar esa identidad.
Modern Warfare 4 sabe exactamente para quién está hecho
Después de probar la beta, tengo bastante claro que Modern Warfare 4 no pretende convencer a todos los jugadores.Está pensado principalmente para quienes disfrutan de la fórmula de Modern Warfare. Y yo me encuentro dentro de ese grupo. Me siento más cómodo con esta manera de entender el multijugador de Call of Duty. Prefiero una experiencia más aterrizada y pausada, incluso con todos los problemas que eso puede provocar.
Eso no significa que el juego sea perfecto. Me hubiera gustado ver algunas de las novedades de movimiento introducidas en Black Ops integradas dentro de esta nueva entrega. También creo que los mapas podrían ser más ambiciosos y ofrecer mejores oportunidades para desarrollar estrategias.
Pero tampoco creo que Modern Warfare 4 necesite convertirse en Black Ops para mejorar.Quizás esa sea la principal conclusión después de este periodo de beta.
Las primeras impresiones son positivas, pero todavía falta ver el juego completo
Modern Warfare 4 no parece dispuesto a reinventar completamente la fórmula de Call of Duty. La misión de historia que hemos podido probar no consigue sorprender y el multijugador se mantiene firmemente dentro de la identidad que ha definido a las entregas de Modern Warfare.Para algunos jugadores, esto será una decepción.Para otros, será exactamente lo que estaban esperando. Y mi impresiones finales quedaron entre estos últimos.
La experiencia se siente familiar, más aterrizada y menos frenética que Black Ops. Regresar a una fórmula más tradicional puede parecer un paso atrás después de tantos años de experimentación, pero quizás también sea una oportunidad para recordar por qué esta versión del multijugador de Call of Duty sigue teniendo tantos seguidores. El verdadero desafío estará en demostrar que volver a lo tradicional no significa simplemente hacer lo mismo de siempre.
Porque una cosa es sentirse como en casa. Y otra muy diferente es descubrir que no han cambiado nada desde la última vez que estuviste allí.
Por ahora, la beta de Modern Warfare 4 deja buenas sensaciones, especialmente para quienes preferimos la identidad clásica de Modern Warfare. Pero todavía hay aspectos que mejorar y será necesario esperar al lanzamiento final para saber si esta vuelta a lo tradicional es realmente una evolución o simplemente otro regreso a terreno conocido.
